En este artículo vamos a dar respuesta a todas estas preguntas con la intención de destripar y tener controlada esta terrible enfermedad producida por una diminuta bacteria denominada: Legionella pneumophila. Veremos las formas de contagio más comunes, los síntomas que provoca en los seres humanos, la importancia de un diagnostico prematuro, tratamientos disponibles, así como los posibles métodos de prevención, que sin lugar a dudas serán la mejor manera de no tener que experimentar en nuestras carnes las maldades de este organismo con el que compartimos el mundo.

Legionella – Legionelosis y Fiebre de Pontiac

Aunque comúnmente se le suele denominar simplemente legionella y por lo tanto acuñaremos este término en todo el artículo, en realidad la Legionella pneumophila es la bacteria que nos provoca la enfermedad. Es una bacteria del grupo gram negativas cuyo hábitat natural es el agua, en concreto en el agua estancada, y si bien es cierto que puede estar presente a cualquier temperatura se ha constatado que es más común en aguas con una temperatura superior a los 35ºC y con presencia de materiales orgánicos.

La infección por esta bacteria produce en el organismo humano dos manifestaciones clínicas o enfermedades: la Fiebre Pontiac es una enfermedad muy poco virulenta cuyos síntomas básicos son fiebre y dolores musculares, y que desaparecerá de 2 o 5 días después de habernos infectado sin necesidad de tratamiento alguno. Y en el lado opuesto tenemos la Legionelosis (también conocida como enfermedad del legionario), esta si es una manifestación mucho mas grave y agresiva, que puede llevar incluso a producir la muerte en más de un 20% de los casos si no se identifica y trata adecuadamente a tiempo, y será de la que hablemos de aquí en adelante.

Cómo se contagia la Legionella.

La infección de Legionella solo se produce por el aire, aspirando vapor de agua que contenga la bacteria través de las vías respiratorias. No se puede contraer la enfermedad a través del sistema digestivo (comiendo o bebiendo agua contaminada). Debemos tener claro que en ningún caso se puede contagiar de una persona a otra. En la actualidad las formas más comunes de infección son las producidas por aparatos o instalaciones que usan agua en su funcionamiento, cuyo mantenimiento e higiene es deficiente:

  • Torres de refrigeración en edificios, piscinas climatizadas, instalaciones termales, humidificadores de ambiente, conductos de aire acondicionado, fuentes ornamentales, aspersores de riego, sistemas de conducción de agua de edificios, sanitarios, grifos, baños…

En definitiva puede aparecer en cualquier instalación que acumule agua y pueda aerosolizarla.

Aunque toda persona expuesta a la bacteria puede contraer la enfermedad se ha demostrado que el hombre es de 2 a 3 veces más propenso que la mujer. De igual manera son más propensas a la infección las personas de edades comprendidas entre los 40 y 70 años, o con el sistema inmunitario debilitado. Algunos factores de riesgo:

  • Enfermedades pulmonares crónicas, alcoholismo, insuficiencia renal, cualquier enfermedad o fármaco de debilite nuestro sistema inmunitario, tabaquismo, diabetes, edad avanzada.

Conocer la enfermedad es protegerse.

Si sufrimos una infección tendremos los primeros síntomas de la Legionella entre dos y diez días después de que la bacteria haya ingresado en nuestro organismo, por lo general sentiremos: escalofríos, tos que puede ser seca o con moco, y fiebre alta. Algunas personas también sufren de dolores de cabeza y musculares, malestar general, mareos, desorientación, así como vómitos o diarrea. Se termina desarrollando una deficiencia respiratoria aguda en forma de neumonía.

La importancia de un diagnostico rápido

Es de vital importancia darnos cuenta rápido de la posibilidad de haber sido infectados pues será cuestión de horas que el pronostico de la enfermedad sea muy negativo: en los afectados que comienzan su tratamiento en las 48 horas siguientes a sentir los primeros síntomas, la tasa de mortandad de esta enfermedad es del 6%, mientras que si comenzamos el tratamiento pasado este umbral, la tasa se eleva a hasta un desagradable y triste 25%.

Para el diagnostico prematuro será muy útil que el paciente indique a su médico de la posibilidad de haber estado en contacto con la Legionella, pues al ser los síntomas similares a una neumonía común puede confundirse con esta. Las pruebas ordinarias de neumonía no detectan la enfermedad, sino que será necesario hacer pruebas muy específicas que detecten la bacteria en nuestro cuerpo.

Tratamiento de la enfermedad

En la actualidad el único tratamiento para la enfermedad es la administración de antibióticos, siendo el levofloxacino y la eritromicina los que han demostrado una mayor eficacia. Como decimos si el tratamiento comienza pronto las expectativas son muy positivas, todo lo contrario si detectamos la infección de forma tardía.

En cualquier caso debemos tener muy presente que estamos hablando de una enfermedad muy grave, que puede complicarse y llegar a ser mortal si nos encontramos en el grupo de riesgo o si por ejemplo contraemos una infección secundaria cuando estamos hospitalizados.

Prevención de Legionella en el hogar

La prevención de esta enfermedad pasa por el buen mantenimiento de las instalaciones de riesgo. Si bien es cierto que la mayoría de focos de Legionella se dan en instalaciones comunitarias en las que nosotros poco tenemos que ver, no esta de más tomar ciertas precauciones en nuestro hogar con algunas rutinas muy sencillas, sobretodo si nuestra condición personal nos sitúa en un grupo de riesgo:

  • Usar filtros en los grifos y duchas de la casa, mantenerlos siempre limpios e incluso desinfectarlos periódicamente con lejía; usar difusores de ducha de gota gorda; purgar cada semana los grifos que no sean usados habitualmente.

Legionella y Sistema BYSSY

En cuanto a prevención en instalaciones comunitarias actualmente es una cuestión de voluntad empresarial e incluso política. España se sitúa entre los países con más casos en brotes de esta enfermedad del mundo, y esto constata que algo estamos haciendo mal. Como ya sabréis si visitáis regularmente nuestra web, el sistema BYSSY (Bactery Safe System) garantiza la total eliminación del riesgo de legionella. Existiendo la posibilidad de llegar al riesgo 0 es una cuestión de voluntad eliminar esta enfermedad de nuestra sociedad. El sistema puede incorporarse en torres industriales, hoteles, hospitales, residencias, etc., podéis encontrar toda la información navegando por la web.

Esperamos que os haya resultado interesante el artículo, nuestro compromiso como empresa es eliminar el riesgo de Legionella en nuestros hospitales y zonas comunitarias, pero igualmente necesario es que todos conozcamos los detalles de esta enfermedad para estar preparados si algún día tenemos que lidiar con ella.